lunes, 24 de octubre de 2022
martes, 22 de febrero de 2022
lunes, 4 de octubre de 2021
LA SEÑAL
Hoy en este día hay una señal en tu camino,
párate frente a ella, tómate tu tiempo,
no hay nada casual que esté sucediendo en este preciso instante.
Pon atención a lo que observas, a lo que escuchas
y ten cuidado con lo que piensas,
Reúnelo todo y medítalo en el centro,
justo en el centro,
donde está la estrella,
donde está tu corazón.
Edith Fernandez Caruso
Derechos Reservados
POEMA : DESTINO DE UN ALMA
Pude haber sido un árbol,
una flor, un fruto,
una canción, una mañana.
Un atardecer en el mar,
un recuerdo al pasar
un pentagrama.
Un llamado, un color,
una historia de amor,
una plegaria.
Un sol tibio de Abril,
o tal vez un candil,
de cera blanca.
Una lluvia otoñal,
una estrella fugaz,
un anagrama.
Un saludo cordial,
una frase genial,
una verde rama.
El bronce del brocal,
la hora de llegar,
una fragancia.
O un magnífico plan
aguardando,
el destino de un alma !
Edith Fernandez Caruso
Todos Los Derechos Reservados
sábado, 2 de noviembre de 2019
viernes, 12 de julio de 2019
UN DOMINGO INEXPLICABLE
Era Domingo y como todo Domingo, un día inexplicable, no sé porqué escribo, solo siento y lo expreso, ni siquiera pretendo que nadie lo lea, es más pienso que tal vez, nadie lo verá. Domingo gris y tormentoso, el cielo lloraba y el rostro de los hombres también...A lo lejos se escucha a Shubert y me emociona hasta el alma y sigo, sigo mi marcha en el día de La Resurrección y La Vida.
Domingo es eso, Vida y Resurrección y entonces espero, espero un amanecer inigualable, ya no estoy aquí mientras escribo, de pronto recuerdo el sueño en el fondo del mar hundida con toda la luz y la serenidad interrumpida por el sonido del teléfono que me despertó de un sueño inolvidable.
Sigo escuchando et venedictus frutus ventri y sigo, sigo, sigo...
Edith Fernandez Caruso
Farah Diva
Domingo es eso, Vida y Resurrección y entonces espero, espero un amanecer inigualable, ya no estoy aquí mientras escribo, de pronto recuerdo el sueño en el fondo del mar hundida con toda la luz y la serenidad interrumpida por el sonido del teléfono que me despertó de un sueño inolvidable.
Sigo escuchando et venedictus frutus ventri y sigo, sigo, sigo...
Edith Fernandez Caruso
Farah Diva
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